
DESCRIPCIÓN
Hay proyectos que nacen fáciles y otros que nacen como un reto. La #BOLT44 es de los segundos. El cliente tenía una idea muy clara: quería una scrambler, y quería hacerla sobre una Honda CB500, una moto intermedia, de paseo, que no tiene absolutamente nada que ver con ese estilo. La moto base se la conseguimos nosotros, como casi siempre. Compacta, bajita y con un aspecto descuidado pero muy cuidado: óxidos, rayas, esa pátina tan molona. Queríamos dar un golpe encima de la mesa y demostrar que con una moto de paseo también se puede hacer una scrambler.
Delante montamos una horquilla invertida de Yamaha R6, guardabarros alto de scrambler en acero y careta artesanal de metal. Lo más difícil fueron las llantas: queríamos radios, así que partimos de aros de supermotard y enradiamos la llanta entera, fabricando eje de rueda y eje de dirección, con suplementos diseñados en 3D y cortados a láser. Manillar de enduro, puños Biltwell y un guiño al cliente, que tuvo una Bultaco Frontera: el chorizo, esa protección del manillar de las Bultaco de siempre. Cuentakilómetros Motogadget y electrónica, cableado y conectores nuevos. El depósito lleva una pintura exclusiva con efecto oxidado, golpeado y rayado, de las que hay que mirar de cerca para entender el trabajo que llevan detrás.
El asiento es de piel con tratamiento antilluvia sobre un subchasis marca de la casa. Suspensiones nuevas YSS, neumático trasero de scrambler, portamatrículas y cubrecadena artesanales y piloto trasero redondo, otro guiño a las Bultaco. Motor potenciado y escapes artesanales fabricados en BOLT, homologados como toda la moto: pasó la ITV y está en regla de la primera a la última pieza. La #BOLT44 es el ejemplo de que una moto no es lo que pone en su ficha técnica, sino lo que uno es capaz de hacer con ella: una CB500 de carretera convertida en una scrambler agresiva, divertida, fácil y, sobre todo, apetecible de llevar.