
DESCRIPCIÓN
Hay proyectos que nacen de una moto y otros que nacen de una idea. Este empezó por lo segundo: un cliente que se mueve cada día por el centro de la ciudad, que va sin nada que demostrar, y que nos pidió una sola cosa repetida tres veces: elegancia, elegancia y elegancia. Quería una BMW bóxer y quería que fuera especial. Nos encargamos de todo, desde la búsqueda de la moto base hasta el diseño y la construcción.
Antes de tocar nada tomamos la decisión que marcaría todo el proyecto: una combinación de pintura y tapicería con mucha clase. Piel de ante en color camel, puños a juego, y llantas, motor y escapes en negro. Lo que en Bolt llamamos lujo silencioso. El depósito va pintado en azul celeste metalizado, el mismo que usaban los Maserati de los años setenta: es el corazón estético de la moto y no necesita nada más.
La moto va con semimanillares y todo el cableado pasa por dentro, para que no se vea ni un solo cable. Ese es el tipo de detalle que no se aprecia de lejos, pero que se nota cuando te acercas. El resultado es una moto de comportamiento muy noble y muy estable. La #BOLT31 es el ejemplo de que la elegancia no se grita: se construye pieza a pieza y se nota cuando la moto pasa por delante y todo el mundo se gira.