
DESCRIPCIÓN
Hay proyectos que empiezan con una llamada y otros que empiezan con un viaje. El de la #BOLT38 fue de los segundos: un cliente cogió un avión en Dubai y se plantó en nuestras instalaciones de Valencia porque quería una Bolt, y la quería muy concreta. Una R100 bruta, salvaje, con el motor como protagonista absoluto y un asiento monoplaza tipo bicicleta que pareciese flotar en el aire. Seguía nuestro trabajo desde hacía tiempo y vino a contárnoslo en persona.
Escogimos una horquilla invertida de Ducati 1098 Panigale, con discos sobredimensionados y pinzas Brembo, y por encima unas tijas mecanizadas en CNC por nosotros. El guardabarros es minúsculo, casi un gesto, y las ruedas van lo más gordas posible, con neumáticos muy anchos de taco. El motor se reconstruyó por completo con un kit de potencia de 1170 cc y alta compresión, culata rebajada, doble encendido electrónico y carburadores de carreras.
El asiento es el corazón del proyecto: monoplaza, tipo bicicleta, suspendido en el aire, con la luz incorporada mediante una tira de led. El depósito lleva los colores de guerra de BMW, el blanco, el azul y el rojo del Motorsport, y el resto va en negro mate. La #BOLT38 es el ejemplo de que una moto puede cruzar medio mundo antes incluso de existir: nació de una conversación en Valencia con alguien que vino desde Dubai sabiendo exactamente lo que quería, y se fue convertida en una máquina de desierto.