
DESCRIPCIÓN
Una nueva BMW R100R sale del taller, y no es cualquier moto: es una delicia para los puristas de las BMW, una bóxer 100 % auténtica. Su dueño es amante de las BMW clásicas, excampeón de enduro y una persona con las cosas muy claras: llegó sabiendo qué quería y cómo lo quería. Lo primero fue dar con la moto base, una R100R en muy buenas condiciones. No nos cansaremos de repetirlo: elegir bien la moto base es clave, y una moto que llega en marcha siempre necesita menos trabajo que una que lleva años parada. El cliente buscaba mezclar la estética scrambler con la resistencia de las motos de enduro.
Con el diseño claro, buscamos un buen reparto de pesos y resolvimos uno de los problemas de las bóxer, la frenada, con una bomba radial Brembo, discos flotantes de Ducati Panigale con pinzas radiales Brembo y latiguillos de carreras Goodridge. El tren delantero es de Ducati Panigale, con tijas superior e inferior sobredimensionadas que diseñamos y fabricamos nosotros en CNC. La electrónica y la electricidad se cuidaron al milímetro, con Motogadget, para asegurar un comportamiento perfecto en terrenos complicados.
El motor se revisó completamente: suplemento de cárter para más capacidad de aceite, radiador extra para que trabaje a temperaturas más estables y carburadores de carreras Dell’Orto. Silenciosos GPR homologados, mejoras en radios y aros y neumáticos mixtos de trail. El subchasis lleva nuestra firma, equilibrando la limpieza de formas con una altura óptima para una conducción cómoda y funcional. La pintura es un tributo a los 50 años de Motorrad, y el asiento, obra de Tapizados Llop, lleva tratamiento para lluvia y doble bordado. Una moto de apariencia impecable, acabados de diez y comportamiento de cien.