
DESCRIPCIÓN
No todos los proyectos empiezan con una moto olvidada en un garaje. La #BOLT52 llegó al taller siendo una BMW nineT actual, moderna, una moto que ya sale de fábrica con vocación de custom y con más carácter del que se permiten la mayoría de marcas. Y justo ahí estaba la gracia del asunto: cuando la base ya viene trabajada de serie, hacerla más bonita no consiste en arreglar nada. Consiste en atreverse.
Jordi apareció un día con su nineT y lo tenía clarísimo. Quería algo más espectacular. Más radical. Más elegante y más bruto al mismo tiempo, aunque sobre el papel parezca que esas dos cosas no caben en la misma moto. No venía a resolver un problema: venía a subir el listón de una moto que para mucha gente ya estaba perfecta tal y como salía del concesionario.
Ese es el tipo de encargo que en Bolt nos pone. Es fácil transformar una moto que pide a gritos una mano; lo difícil es coger algo que ya funciona, que ya gusta, y encontrarle otra vuelta sin traicionar lo que era. La #BOLT52 es el ejemplo de que una moto no tiene que ser antigua para pasar por nuestro taller. A veces el punto de partida no es el óxido ni los años, sino un cliente con una idea muy clara y las ganas de llevarla hasta el final.